EL MUNDO
Réplicas de sismos aterrorizan a chilenos
Una fuerte réplica de 5.9 grados en la escala de Richter desató ayer el caos en la ciudad chilena de Concepción, luego de que surgieran falsas alertas de tsunami
Agencias
EL HEROICO.COM
04 de Marzo de 2010
Santiago de Chile, Chile
Una fuerte réplica de 5.9 grados en la escala de Richter desató ayer el caos en la ciudad chilena de Concepción, luego de que surgieran falsas alertas de tsunami.
“Las características del sismo no dan las condiciones para generar tsunami”, informó la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) para calmar a la población que fue advertida por algunos bomberos en la zona.
Luego del movimiento telúrico bomberos y militares que trabajan para rescatar a las cinco personas que permanecerían atrapadas bajo el edificio de 14 pisos que colapsó comenzaron a evacuar la zona.
En sólo algunos minutos las calles se llenaron de vehículos que iban hacia los sectores altos de la ciudad, epicentro urbano del terremoto de 8.8 grados en la escala de Richter que golpeó a Chile el pasado sábado.
En la ciudad costera de Constitución la alarma la difundió la policía por megáfonos, llamando a la población a dirigirse hacia los cerros.
También ahí reinó el caos. Comenzó el éxodo hacia las partes altas, todo mundo temía lo peor, creían que se repetía la historia del sábado.
Hombres, mujeres y niños corrían despavoridos para salvar la vida. No importaba nada más que estar a salvo.
Poco a poco, la información ratificada por la Marina y la ONEMI fue transmitida para tranquilizar a las miles de personas que corrieron desesperadas.
El miedo todavía persiste en Chile tras el violento despertar del pasado sábado, aunque las autoridades consideran que ya están las condiciones para comenzar con la reconstrucción.
Sin embargo, no toda la gente piensa lo mismo. En algunas de las zonas más devastadas viven aterrados, atentos a cualquier información de las autoridades. Algunos listos con lo poco que les quedó para correr hacia los cerros. Pero ahora, ya están confundidos, no creen en nadie.
La alarma de tsunami que resultó falsa les hace confiar sólo en su intuición, en sus sentidos. Cualquier indicio de terremoto ya la consideran amenaza de tsunami.
Mientras esto ocurría, la presidenta Michelle Bachelet admitía que hubo fallas en las comunicaciones que influyeron en la decisión de dar aviso de tsunamis. Pero apenas terminaba de decirlo cuando una segunda réplica volvió a poner en alerta a todo el país. Ésta fue de 6.0 en la escala de Richter y aumentó la cifra a 802 muertos.
“No hubo mala voluntad (...) no hay gente que no cumplió su deber, sino problemas que habrá que ver al momento de reconstruir el país en las comunicaciones”, dijo en entrevista con radio Cooperativa.
Las declaraciones de la mandataria tratan de zanjar la polémica que generó entre la Marina de Chile y la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI), ante el reconocimiento del almirante Edmundo González sobre la poca claridad en la entrega de información.
“Es de mucha hombría de su parte reconocer que fue poco claro al momento de hablar conmigo”, sostuvo.
La mandataria hizo frente a las críticas por la lentitud en la reacción de las fuerzas armadas, que quedó en evidencia cuando la prensa y los civiles llegaron en masa a Concepción antes de los efectivos.
Pero el mayor error fue sin duda el que la Marina asegurara al país que no había riesgo de tsunamis. Sólo una hora después, olas de hasta nueve metros hicieron desaparecer cientos de casas y decenas de pueblos. |